Son las “Fiestas de invierno”, las más entrañables para los masinos. Se celebran el fin de semana más próximo al 17 de enero, San Antón. Se celebra junto con San Sebastián. Sulta de vaquillas, la Hoguera, la Llega y la manda, la merengada, la mochiganga….
Las fiestas de verano, también llamadas de San Agustín porque anteriormente se celebraban el día de San Agustín, se trasladan en la década de los 70 del siglo pasado al cuarto fin de semana de agosto para favorecer la presencia de masinos emigrantes que vuelven con las vacaciones de verano. Para dar más realce a las mismas, las festividades locales se hacen coincidir con el viernes y lunes de este fin de semana. Presentación de majas, Carrozas, suelta de vaquillas y toros embolados, verbenas, actividades infantiles… un conglomerado de actividades que se prolongan durante más de una semana.